No-razón

Tañido inaudible más ancho que la noche conquistas mi no-razón Abro mis ojos y allí está: Debajo, detrás, infinitesimal Pero es un camino de sacerdotisas, asesinos, meretrices, santos. Callados rizomas Inmóviles y fulgurantes Entre mi pecho y las estrellas.

El puente

Agotado por la caminata de la noche, salgo de la espesura. No puedo dejar de ir hasta su voz que me llama desde el pináculo nevado, tan cerca del cielo. Me pesa todo, la ropa, el katana, mis sandalias. Me…

La mariposa

La mariposa –¡No aplastes la mariposa! –gritó ella con el arma aún humeante. Él congeló la dura bota de cazador a un tris de aplastar al insecto iridiscente del tamaño de un plato. Los dos vieron caer al brontosaurio y…